
El título de esta entrada podría ser ambiguo sin la I mayúscula, pero no lo es. Vengo a contaros avances de la historia que estoy escribiendo, Incertidumbre. Llevo trabajando en ella desde 2023, y está muy avanzada, he cruzado ya la mitad, pero aún me queda mucho. No me atrevo a ponerle fecha, y corregirla me va a llevar tiempo. Así que vengo a poneros al día de en qué anda mi cabeza por las noches. Incertidumbre no solo es una larga historia, además es muy compleja, porque los viajes en el tiempo enredan la trama. Tengo miles de notas y apuntes para no cometer errores, espero que no se me escape nada, es difícil. Pero, estoy disfrutando mucho. Cuando una historia te acompaña durante tanto tiempo, se te mete en la cabeza, piensas en ella mucho. Pensar en esta historia es fascinante, porque si tienes un chiuf que te dice algo bueno, debes valorar las consecuencias a lo largo de diferentes líneas en el tiempo. Cualquier detalle puede tener un impacto enorme, como una ola que se expande. La Teoría del Caos en estado puro. De verdad lo estoy disfrutando mucho.
[Atención, se vienen un porrón de spoilers]
En el punto en que me encuentro ahora, estoy ante una escena decisiva que llevaba esperando más de dos años. Una de esas escenas clave que dan un sentido al argumento del cuento, en torno a las que gira toda la historia. Ojo, estoy en la página 230, y aún me quedan muchas más. Estoy construyendo la escena, atento a cada detalle y a sus consecuencias en la historia. Se trata de la muerte de Becca, por quien nuestro protagonista, Säm, suspira. Su muerte detonará todo lo que pasa después, incluso lo que pasa miles de años antes. Pero antes de contaros, debo daros contexto.
Las vueltas
Esta historia de viajes en el tiempo, como todas las historias de viajes en el tiempo, sigue unas reglas. En esta historia, solo existe una línea del tiempo, si algún suceso cambia el tiempo, todo lo que habría pasado deja de existir. Nunca hubiera pasado, nunca pasó, en realidad. Eso sí, durante una gran parte del tiempo de este universo que existe en mi cabeza, hasta el Umbral de la Incertidumbre, existía un destino escrito para casi todos los mortales. Pasado este umbral, tras la marcha de Ivette, Diosa del Destino, existió el libre albedrío. El tiempo podía cambiarse. Nuestra historia ocurre a ambos lados del Umbral de la Incertidumbre.
Sentadas las bases, y dado que esta es una historia de viajes en el tiempo, os cuento que la historia comienza en la vuelta tres. Es decir, ya ha ocurrido todo dos veces antes, pero algo hizo que esa realidad dejara de existir. Nuestro protagonista, Säm, se hará con la Trenza del Recuerdo, un poderoso objeto que le permite recordar lo que podría haber ocurrido en la vuelta anterior. La historia comienza cuando la muerte de Becca ya ha ocurrido, y la primera parte (la vuelta tres) transcurre como consecuencia de ella, hasta desencadenar el inicio de la cuarta vuelta. Ese instante es el prólogo de la historia, a ver si os lo enseño pronto. La segunda parte de la historia no es la vuelta cuatro, sino la vuelta cinco. Esta vuelta se cuenta dos veces. Durante la segunda parte, claro, Säm terminará descubriendo lo que habría pasado en la cuarta vuelta, y el por qué de la vuelta cinco, que está viviendo.
Esta escena, la muerte de Becca, se narra en esta segunda parte, en la vuelta cinco. El lector está descubriendo cómo sucedió algo que nunca le contamos en la vuelta 3, en la primera parte de la historia. Todo esto está ocurriendo antes de todo lo que ya sabe que va a ocurrir, con la incertidumbre de en qué va a cambiar la historia con respecto a las vueltas tres y cuatro. Os lo cuento.
La muerte de Becca
Desde hace mucho tiempo, ya sabía que Becca moría a manos de Idio en Kiervalieu, en la primera misión para los Ethërun (la Orden Élfica que controla los viajes en el tiempo): Säm debía robarle su amuleto al maestro Drannidian. Que ella moría por una estupidez y que Säm trataba de evitarlo. Al hacerlo, la salvaba, innumerables veces, pues al hacerlo, siempre creaba una paradoja temporal donde el momento en que viajaba atrás en el tiempo a salvarla, dejaba de existir. Entonces aparecía Lanam’Bé, el personaje clave que tiene la Trenza del Recuerdo, quien le pedirá que se detenga, y le explica por qué no puede hacerlo. Así, Säm sabrá que en algún momento ha sido capaz de salvarla, obsesionándose y dando lugar a la historia. Además, en esta escena sabrá de la existencia de la Trenza del Recuerdo, aunque no se la quitará a Lanam’Bé hasta dos años después, en Pravianne, momento en comienza la historia (en la vuelta tres). Sabía todo eso, pero no sabía cómo ocurría, dónde ocurría, salvo que era en Kiervalieu. No sabía casi nada de esa localidad, salvo que estaba al pie de las Ered-Ilais, la cadena montañosa que forma la frontera sur de la Corona de Tronia.
Ahora ya tengo la escena bien definida, aún no me decido a escribirla. Todo ocurre en Kiervalieu, durante la Convención de Esencias Arcanas, cuando el maestro Drannidian daría una conferencia sobre la Esencia Temporal. Kiervalieu ahora (en el Siglo XXI, similar a nuestra época) es un bello pueblito que fue un milenario santuario élfico, hasta que, ya en el pasado, los hombres lo conquistaran. Ahora era un lugar sagrado también, una joyita de tiempos pasados en un mundo moderno donde se alternan iglesias cristianas y templos élficos, encaramados a salientes de un alto acantilado sobre un lago. Desde lo alto, una gran cascada rompe el pueblito en dos, alimentando el lago. Incontables escaleras trepan el muro y sortean la cascada por debajo, comunicando templos e iglesias. En el Duomo Angélica, una hermosa iglesia, hablará el maestro Drannidian.
Ellos dos, Säm y Becca, se harán pasar por turistas que atienden la charla. Allí estarán también Idio y Lanam’Bé, pero Säm todavía no los conocerá (el lector sí, Säm ha matado a Idio al inicio de la historia, ahora el lector sabrá por qué). Al terminar, Säm irá a ver a Drannidian, y mientras hablan, Idio se llevará el amuleto. Becca se irá tras él y se marcharán de la iglesia. Säm quedará retenido un momento hablando con Drannidian, hasta que puede ir tras ellos (son las 14.35). Sale a buscarlos y desciende la escalera hasta dar con ellos. Bajo la cascada, encuentra a Idio y a Becca forcejeando por el amuleto, entonces Idio, sin querer, empuja a Becca al vacío, bajo la cascada, con el amuleto (14.38). Idio se cruza con Säm al huir, pero él corre abajo en busca de Becca, hasta encontrarla muerta. Allí decide regresar en el tiempo para salvarla.
A las 14.35 Säm se escapa de Drannidian y baja en busca de Becca e Idio. Los encuentra bajo la cascada, pero, aún desde lejos, ve que con ellos hay alguien más. ¡Es él mismo! El otro Säm salva a Becca e Idio huye sin el amuleto. Se cruzan e Idio le grita que no es posible que esté ahí. Cuando se acerca a Becca y a su otro yo, en el momento en que se cruza miradas consigo mismo, todo se desvanece, porque esa realidad deja de ser posible. Säm ya no viajaría atrás en el tiempo para salvarla.
A las 14.45 Säm está frustrado bajo la cascada, cuando aparece Lanam’Bé. Como tiene la Trenza del Recuerdo, sabe que Säm ha estado intentando salvar a Becca innumerables veces ya. Le dice que se detenga, que no va a conseguirlo, y le explica por qué. Le habla de la trenza, sembrando el interés en Säm, quien, a sabiendas de que ya la ha salvado muchas veces, regresará en el tiempo para volver a evitarlo.
A las 14.35 Säm parte en busca de Becca e Idio y los encuentra bajo la cascada. Allí Becca muere (14.38), se cruza con Idio y baja a buscar el cuerpo de Becca, cuando la encuentra, aparece él mismo del futuro. Esta vez es un Säm que viene de muy lejos en el futuro que durante la vuelta quinta ha estado ayudando a Säm. Hasta ahora, le había prometido que salvarían a Becca usando un poderoso libro (el Lunariu de Ivirida, pero explicaros sobre él alargaría demasiado esta entrada). En este momento, el Säm del futuro le confiesa que le ha traicionado, ha quemado el libro, porque Becca debe morir (ojo, esto es un señor spoiler, es el giro de todo el argumento de la historia, un momento crucial). Le dice también que suba a hablar con Lanam’Bé y que escuche atentamente lo que tiene que decirle. Son las 14.43 cuando se despiden en el ascensor.
Cuando Säm sube tiene la misma conversación con Lanam’Bé otra vez, es la primera vez para Säm, la segunda para el lector. La conversación no cambiará mucho, salvo alguna pregunta extra de Säm. Pero cuando entiende que la ha podido salvar, pero que ya no va a poder, que se ha traicionado a sí mismo, se marcha de allí, no sin antes devolverle a Lanam’Bé el amuleto de Drannidian.
A partir de aquí continuará la historia, pero todo habrá cambiado, debido a la traición del Säm del futuro. El lector volverá a vivir lo que haría Säm, pero con circunstancias distintas, desembocando en una historia diferente.
Espero que os haya gustado este avance de Incertidumbre, a mí me ha servido para ordenar ideas. Saludos!
